Como se predijo, la Tierra ha entrado en una corriente de viento solar de rápido movimiento este 1 de marzo. El primer contacto con la ola de plasma provocó auroras de color verde brillante sobre Alaska. Ayumi Bakken tomo esta foto desde campo cerca de Fairbanks.
La Tierra está dentro de una corriente de viento solar de movimiento rápido que fluye desde un agujero coronal geoefectivo de grandes dimensiones en el sur solar.
La velocidad del viento solar se sitúa en los 605 km/s.
El evento ha provocado la ocurrencia de tormenta geomagnética que alcanzó el nivel G1 de cinco.